Cómo acabar con las cucarachas

Blatofobia II: Apocalipsis

Nadie sabe cuál fue el origen. Algunos hablan de las obras que levantaron el suelo y dejaron al descubierto el alcantarillado en la Plaza del Ángel. Otros argumentan que es una condición inherente al barrio. Unos pocos lo atribuyen a la mera presencia de un bar de mala muerte en las cercanías. Yo prefiero creer que fue un fenómeno propio de tener un piso deshabitado varios meses en el centro de Valencia en vísperas de primavera. La cuestión es que las prisas al instalarme me llevaron a no proceder como debía. Pospuse el exterminio. Casi lo pago caro.

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Sofá Underground

Still free

En un principio fueron el rojo, el verde y el azul. Irene sabe cómo capturarlos. Irene sabe cómo funciona el mecanismo de reproducción de los colores. Tiene que hacerlo rápido pero con cautela, va a desplegar unas velas y pretende atraerlos hasta ellas. El color es una bendición esquiva, tan pronto empapa una mañana en su estudio-jungla, como eriza su lomo y muestra sus escamas. No está sola. The Moss Man ha sido invocado y también un camarógrafo que dejará testimonio digital del ritual espectro-caníbal. Cuando da comienzo, el blanco de las paredes estalla y se fragmenta, hay fisuras de luz en todo el piso, y en la calle una multitud se congrega fascinada por el fenómeno; esperan un anuncio ultravioleta o al menos un nuevo mesías al que confiar sus párpados.

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CasiopeaCollective

Equinox

Somos elefantes, serpientes semejantes, bebiendo aguardiente en el Sol. Toda Valencia es víctima de una invasión de azahar intensa, la noche es un jardín de posibilidades, una laguna pacífica bajo un huracán inminente y todos somos siluros rasgando el agua apuntando a un lugar concreto. Matisse. Esta es una noche de esas que le gustan a Kenny. Seguramente habrá mirado al cielo un par de veces al menos, como el día en que realmente le conocí, en su casa, en aquella jam original en la que hablé al fin con él con calma bajo las estrellas y fuimos místicos, y tengo dudas sobre si esta palabra tendrá que ver con mist -niebla-, aunque he leído que procede de mystikós -cerrado, arcano o misterioso-. Pienso en él sentado en una terraza desde la que vivo la antesala de la Spring Black Festa con Aloma y sus ojos como cuevas llenas de pájaros crepusculares. Hoy vamos a llevar a cabo un aquelarre para dar la bienvenida a la primavera e invocaremos todo el paganismo del que seamos capaces. Red Gold & Green y Eardrum. Los brujos. Nosotros, los acólitos e iniciados. Ales Cesarini, un druida o un chamán, o Damballah Wédo cuando es vudú. Payoh Soul Rebel, el espíritu de un bodhisattva reencarnado. Dani Domínguez, el Brahman que llena el espacio de percusión cósmica. Juanen, poder de león manando de su garganta como un rugido que es una declaración de intenciones, Kenny Ken el fantasma negro de una pantera bajo los focos azules, todo el pelaje refulgiendo lunar.

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Xino Gómez Home

Sweet home Chinático

Alguien me pregunta que qué entiendo por hogar. El hogar. Un estado de la conciencia, me atrevería a decir. Hogar, en origen, remontándonos etimológicamente atrás en el tiempo y en el lenguaje, significa el lugar donde se prepara el fuego. Donde se prepara el fuego. Juzguen ustedes si no estábamos hoy todos en el hogar. Fuego había para abrasar cualquier tipo de penas o lamentos. He visto gente que se ha marchado sin saber que estaba ardiendo por dentro, llamas emergiendo del pecho y elevándose en la noche. Teas humanas caminando despreocupadas, geniales alucinados disolviéndose rumbo a mil direcciones. He visto gente que no sabía que estaba siendo víctima de una combustión instantánea. Otros sí lo sabían.

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Casiopea Jam

No soy un cobarde (let us die young or let us live forever)

Morir joven es un tópico demasiado seductor. Morir joven o vivir para siempre, de eso se trata. Midnight City suena en alguna parte. Morir no es siempre algo terrible. La petite mort o el estado de trascendencia absoluta tras un orgasmo. También me acuerdo de Babyshambles y su delivery. Desde hace unas semanas no me saco de la cabeza eso de let’s grow old together and die at the same time, de White Lies. Me hace entrar en éxtasis. Es todo tan intenso. Ahora tengo un diamante en el dorso de la mano que quema y sana a la vez. Pain is holy, dice una canción. He esperado para escribir esta crónica porque tengo algo que decir: que nadie nos quite lo que es nuestro, somos una llamarada, un fuego devastador. Somos animales.

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Casiopea Collective Jam

Arder

Vamos allá. Esta es la historia de un festival galáctico. Empieza un jueves y termina un domingo de madrugada. El viernes descansamos -más o menos-.

Cámara subjetiva. La velocidad ligeramente superior a la habitual. Beatriu Flor D’estiu está en mi casa y todos hacemos bocadillos. Muchos bocadillos. María, ella y yo. Cargamos las cajas repletas de víveres, cogemos el ascensor. Antes nos fumamos un cigarro. Bajamos a la calle. Viene un taxi, nos sale más barato que coger un autobús. A mitad camino descubrimos que el conductor es nigeriano. Le comento que hace poco escuché por casualidad un disco setentero de psicodelia y funk de su país, llamado paradójicamente The World Ends. Me dice que eso es muy antiguo, le sorprende que lo conozca. Hablamos de Fela Kuti, y del afrobeat. Kuti tiene una canción muy famosa que se llama Zombie, que sale en Grand Theft Auto IV. El auto se detiene en una calle que frecuento mucho de Ruzafa. Bajamos y tengo en la cabeza el ritmo de Ottoto Shamoleda de Colomach. Y de Babalawo de The Thermometers. Y recuerdo que a DMD le gustó Life’s Gone Down Low de The Lijadu Sisters. Tras un portal cualquiera, un pórtico cibercromático conduce al ático de Julia. Conozco a Julia de hace mucho tiempo y hace no demasiado hemos vuelto a reencontrarnos en el camino. Ahora nos abre la puerta de su casa y luce radiante y mística. Vamos a la cocina, depositamos todo. Avanzo hacia el salón. Flan está a los mandos de un panel como de Halcón Milenario. Está concentrado, prueba artilugios y emite señales. Me pide que haga retratos a los asistentes. Obedezco, saco mi humilde cámara y abuso de la gente. Hay quien adora ser retratado y hay quien lo detesta. Es necesario. Va apareciendo el público. Esto es Sofá Underground Valencia, segunda edición.

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