Ya llega ‘La polilla en la casa del humo’, de Guillem López

La polilla en la casa del humo

Amantes de la ciencia ficción y de los buenos libros en general: el jueves de la semana que viene estaré en Librería Bartleby presentando la nueva novela de Guillem López que publica Aristas Martínez, junto a Alberto Torres Blandina y a los editores. Si en ‘Challenger’ el autor nos hacía mirar al cielo, ahora nos empuja a un brutal y despiadado mundo subterráneo. Id apuntando la fecha porque ‘La polilla en la casa del humo’ va a dar que hablar. A continuación un extracto, a ver qué os parece. Bienvenidos al pozo.

“Cuando alcanzas la edad te convierten en algo útil. Hasta ese momento eres una idea, un proyecto. Sobrevives en las grutas, te defiendes de las violaciones y los abusos. Eso te curte, te hace duro por fuera. Pero hay un tiempo, una frontera difusa en la que ya no eres un crío, ni lo suficientemente adulto como para aguantar las amputaciones y los implantes del mecatacto. En ese lapso eres otra cosa: algo que no es carne ni hueso, a pesar de que sangra; que no tiene una verga ni un chocho, pero folla; que mata de una cuchillada en el cuello o muere si le aplastan la cabeza; alguien que no existe, aunque se arrastra oculto en la mugre. Somos eso sin nombre. Más que niños y menos que adultos. Salvajes. Alimañas de los túneles que roban los huevos de las serpientes. Somos todo lo que ellos no se atreven a mostrar en público. Somos su miedo. Aquello que prefieren olvidar: la vergüenza ajena, las excusas de unos padres y unas madres, los pecados del hierro y el fuego. Somos tan jóvenes que no tenemos recuerdos propios y queremos destruirlo todo, pero no sabemos por dónde empezar”.

La polilla en la casa del humo La polilla en la casa del humo

Challenger, de Guillem López: ignición

Challenger Guillem López

Últimamente estoy teniendo suerte con la gente a la que entrevisto. Hablar con Guillem López, autor de la sensacional novela Challenger (Aristas Martínez, 2015), ha sido todo un placer. Misterios mundanos, monstruos, literatura, transbordadores, recovecos oscuros de la realidad. He intentado no dejarme nada fuera en este artículo para el Hype, que podéis leer aquí. Además, os dejo el arranque del mismo:

‘Es martes 28 de enero de 1986, un potente chorro de fuego eleva una nave que parte del Centro Espacial Kennedy en Florida dispuesta a cumplir su misión en el espacio. El despegue es seguido con atención a lo largo y ancho del país y también fuera de él, hay muchas esperanzas depositadas en el Challenger. Setenta y tres segundos después, esas esperanzas se han convertido en una nube de vapor que adopta extrañas formas a casi quince quilómetros sobre el Atlántico. No se produce ninguna explosión. El transbordador se ha desintegrado arrojando como una bala la cabina de los astronautas, que acaba precipitándose contra el océano tras haber subido más todavía, alcanzando casi los veinte quilómetros de altura. No hay supervivientes.

Mientras tanto, un niño vive la década de los ochenta en un país en el otro extremo de la masa de agua sobre la que se estrella la nave. Es uno de los recuerdos vívidos de mi infancia. Tenía once años. No sé por qué motivo se me quedó grabada aquella imagen del transbordador desintegrándose en una nube blanca sobre un cielo azul intenso. Tal vez fue un momento de infancia perdida, de sueños rotos, como una representación visual del cénit de aquella década. Su nombre es Guillem López y por entonces no sabe que acabará escribiendo una magnífica historia tejida con muchas historias sobre aquel acontecimiento’.