Puede que creas que la escultura no está hecha para ti, que no es una disciplina artística que logre atrapar tu atención. Puede que nunca le hayas prestado atención y que no te resulte sugerente. Pues bien, eso va a cambiar de inmediato en cuanto veas el perturbador trabajo submarino de Jason DeCaires.

DeCaires es un escultor inglés que tuvo la maravillosa idea de exponer su obra bajo el agua en el Caribe. Basándose en el principio de no alterar el ecosistema, sino contribuir a su conservación, este artista crea sus esculturas a base de materiales que permiten que los corales se instalen en ellas y las hagan crecer de forma orgánica. La experiencia es única, sus figuras son modificadas por las formas de vida autóctonas, otorgándoles una nueva dimensión sobrecogedora e irreal. Si bien su trabajo ha sido ampliamente reconocido, también ha recibido críticas por el empleo de formas humanas en el lecho marino, a las que el autor responde lo siguiente: ‘Estoy tratando de retratar cómo la intervención humana o la interacción con la naturaleza puede ser positivo y sostenible, un icono de cómo podemos vivir en una relación simbiótica con la naturaleza. Creo que tenemos que abordar algunos de los problemas cruciales que se producen en los océanos en este momento y mediante el uso de formas humanas puedo conectar con un público más amplio’. Algunas de sus obras más espectaculares, como The Silent Evolution, pueden verse en el museo subacuático MUSA, en Cancún, al oeste de Isla Mujeres, en cuya fundación participó activamente. DeCaires, que se crió entre los arrecifes de Malasia, es también buceador y fotógrafo. Uno de sus trabajos que más me ha impresionado es The Listener, una escultura creada con orejas fabricadas en un taller con estudiantes locales de Cancún, que cuenta con un equipo de sonido capaz de escuchar y grabar las voces del mar y almacenarlas en un disco duro. Sin duda, un artista fascinante al que todavía le queda mucho recorrido.

JasonDeCaires

Hombre en llamas

JasonDeCaires

JasonDeCaires

[vía Smithsonian Mag]

Publicado por Eduardo Almiñana

Escritor y terrícola.

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9 comentarios

  1. Mmmm la verdad es que yo tengo mis dudas, Edu.
    Sobretodo en cuanto al uso del referente humano. La disposición en grupo sí que me gusta, pero las figuras aisladas las veo excesivamente descontextualizadas del entorno, sobretodo cuando introduce elementos tipo tele o escritorio me chirría por todas partes, quizás porque le veo un punto de maqueta en el sentido de lo falso.
    Desde luego el uso de formas humanas es un recurso para «conectar con un público más amplio», tal como dice, pero en este caso me parece un poco facilón.
    Así a la ligera, ésa es mi opinión.

  2. Pero hay que entender que parte de la obra es la derivación que hacen luego los corales, algas, crustáceos etc., que se instalan, desfiguran toda la obra y acabarán haciéndola irreconocible. En realidad yo creo que todas estas esculturas son un bastidor para una obra futura que se va creando día a día. De hecho, están preparadas para ello. A mí me interesa el simbolismo de las formas humanas sumergidas, lo prefiero a algo más abstracto. Principalmente porque impresiona, parece un cementerio submarino, o la casa caribeña de Medusa XD.

  3. No sé, me parece mucho más bestial el Titanic, y me lo creo, lo humano tiene un carácter de drama que le da la profundidad al tema. Aquí me faltan cosas, independientemente de que esas piezas crezcan, se deterioren y se mimeticen con el fondo marino. También hay formas y formas de referirse a lo humano, y lo que veo es que esa peca de obvia o simple.

  4. Bueno, él hace una referencia a lo humano, pero no exclusivamente; es decir, comento lo de la mímesis porque es su premisa fundamental, la simbiosis entre el ser humano y la naturaleza, en este caso la sumergida. Además, tiene una finalidad práctica, servir de soporte para el desarrollo del coral -incluso parece ser que ha recuperado una especie de peces que se habían marchado de la zona-. Aquí entramos también en el debate acerca de si es un demérito que por su obviedad sea más accesible para profanos en la escultura. Si su simplicidad respecto a otras propuestas atrae la atención de un público bastante numeroso que no acudiría a ver algo más complejo, ¿no está cumpliendo la premisa esencial de que el arte sea un acto comunicativo? Hay formas y formas de referirse a lo humano, una de ellas, la recreación realista del mismo, opción por la que han apostado escultores considerados maestros de todas las épocas. Veo en sus figuras una adaptación actual de esta interpretación, es decir, ese estilo de maqueta que decías es muy posmoderno, y a mí particularmente me agrada. The Silent Evolution por ejemplo me parece sensacional, independientemente de que se pudiese haber abordado desde otros puntos de vista, que con toda seguridad podrían gustarme también. The Listener parece un ser de las historias de Lovecraft, y encima tiene una tecnología integrada con una función que puede servir para otro trabajo. Es decir, es una pieza que puede generar otras piezas, concepto también muy en la línea del hipertexto y sus consecuencias. No creo que sea un trabajo tan sencillo como puede parecer por los aspectos que comentas. El Titanic es espectacular pero fue un accidente, igual que una Aurora Boreal es un espectáculo lumínico maravilloso, o una colmena un trabajo arquitectónico impresionante, y los imitamos en una infinidad de ocasiones porque no los hemos creado nosotros.

  5. Bueno yo he dado mi opinión, a la ligera, en modo brutus, partiendo tan sólo de unas fotos de internet… así que tampoco puedo decir mucho más sobre este señor. Salvo que, a simple vista, me parece que pesa demasiado una voluntad de llamar la atención, la ocurrencia.
    Pero vamos, sin ánimo de boikotear tu post, ni mucho menos tu blog ni tu trabajo, el cual respeto y admiro profundamente.

  6. Genial! No pensaba que intentases bombardear mi blog, al revés, estos debates son esenciales para que exista. Ojalá se produjesen siempre! Estoy por trasladarlo a los comments del blog! Gracias!

  7. a mí me parece que esas esculturas todas tienen cara de pez, no sé si es el entorno, el mimetismo o mi propia predisposición a ver un ser marino… en fin. No acaba de gustarme la idea de ese tipo de interacción en el medio marino y menos en el Caribe. Qué es arte es una de las frases más discutidas en los últimos tiempos. Yo no me atrevo a decir que no lo sea, pero sí puedo decir que no me acaba de gustar ese arte… di que es mi escepticismo hacia el género humano, mi ignorancia artística o puede que mi envidia.

  8. Este debate está siendo muy interesante! Tu opinión como artista es siempre relevante! La verdad es que el aspecto de la interacción ha suscitado polémica.

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