Si te gustó Dismaland, te encantará Le ParK

Le Park , de Bruce Bégout

Le ParK, de Bruce Bégout, es uno de los mejores libros que me he leído en mi vida. No quiero andarme con rodeos. De hecho, deberías correr a tu librería más cercana y comprarlo o encargarlo. Os dejo un fragmento del artículo que escrito para Cultur Plaza -y que felizmente he visto en portada esta mañana-, a ver si con esto os seduzco para que le deis una oportunidad a esta maravilla.

Cuando uno llega a Le ParK, lo primero que llama su atención es que no hay fronteras artificiales que delimiten el parque. Le ParK no parece un parque, y sin embargo, es el parque absoluto; uno en el que en un solo espacio, se reúnen todas las formas que podría adquirir un parque. Situado en una isla privada cercana a Borneo y con el tamaño de una megalópolis, su creación responde a los deseos de un millonario ruso de nombre Kalt y a la ambición científica de un misterioso arquitecto moldavo que apenas se deja ver, conocido como Licht. Este inmenso recinto es la evolución de otros parques que ya han procurado a sus visitantes pasatiempos de lo más novedoso; desde aquel destinado a emular el trabajo fabril en los suburbios del norte de Moscú, hasta ese otro en el que el visitante puede sentirse residente de un gueto por unas horas.

Sin embargo, pese a existir cierto parentesco con ellos, la propuesta de Le ParK va mucho más allá. Tanto, que podría decirse que ha escapado a los límites del entretenimiento. Porque en Le ParK, restringido a un centenar de visitantes pudientes por día, de lo que se trata es de exponer la naturaleza humana que habitualmente se reprime, y hacer de este reverso poco bronceado y húmedo, un entorno por el que poder pasearse sin reparos.

Dicho todo esto, la duda persiste. ¿Qué es Le ParK? ¿Por qué se dice de él que es «sorprendente, horrible, indignante, maravilloso, capitalista, totalitario, impío, desquiciante, ciclópeo, innoble, americano, utópico, delirante, místico, asqueroso, elocuente, ultramoderno, inquietante, impresionante, vulgar, nihilista, estúpido, mágico, profético, extraordinario, abyecto, actual»? Hemos dicho que en Le ParK se manifiestan todos los tipos de parque que podamos imaginar, lo que no hemos dicho es que lo hacen de un modo no compartimentado y carente de limitaciones de cualquier tipo.

Repasemos sus atracciones. El Cabaret de las Utopías Perdidas, por ejemplo, permite vivir virtualmente la ejecución de un atentado o el desarrollo de una revolución en un país pobre bajo el yugo de un dictador. Crear células clandestinas, redactar panfletos, confeccionar bombas; todo para que la inmersión del visitante sea total. En Reptilarium Inc., por otra parte, el terrario tropical se fusiona con las oficinas de una modernísima startup tecnológica.

Haz clic en la imagen o aquí para leer el artículo entero en Cultur Plaza.

Publicado por Eduardo Almiñana

Escritor y terrícola.

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