Si estás leyendo esto, con toda probabilidad habrás llegado aquí buscando respuestas, por tanto, voy a obviar la advertencia de spoilers. También puede que seas un seguidor del blog que no ha jugado a Mass Effect. Si es así, y quieres hacerlo, te recomiendo que detengas la lectura cuando comiences a ver que entramos en el terreno de las explicaciones. Si no es así y eres de aquellos que han llegado aquí mientras buscaban fotos de María Lapiedra en Google por el post en que entrevisto a Rafael Fernández (Ezcritor), te animo a que sigas leyendo también esta entrada. Todos bienvenidos por igual.

Ha llovido mucho ya desde que me inicié en la fantástica saga que conforma Mass Effect, una maravillosa historia espacial que yo he jugado en Xbox 360, y que narra las colosales aventuras y desventuras de Shepard, un terrícola abocado a defender a la Humanidad y al resto de especies con las que convive de la destrucción total. Si bien esta premisa es bastante elemental, y ha sido tratada en miles de ocasiones desde el origen de los tiempos (no es ni más ni menos que el camino del héroe definido por Campbell), el guión de ME (Mass Effect), añade bastante elementos que resultan muy originales y seductores. Llegados a cierto punto de su desarrollo, los humanos descubren una tecnología en la galaxia, los relés de masa, que les permiten desplazarse por el espacio con facilidad. Esto hace que entren en contacto con otras civilizaciones que han seguido el mismo camino milenios antes, y pasan a formar parte de una suerte de sociedad galáctica interracial, cuyo máximo exponente es La Ciudadela, una construcción habitable con cierto parecido al artefacto desconocido de Cita con Rama, de Clarke. Todas estas razas ignoran quién construyó los relés y La Ciudadela, pero se benefician de ellos. En la primera entrega de la saga, Shepard descubre que no todo es tan bonito como parece, y hasta aquí te puedo contar en esta parte.

Lo fantástico de ME es la complejidad en los detalles; no se ha escatimado en descripciones de planetas y sistemas; tampoco en la historia de cada una de las razas y sus relaciones con las demás. Todas tienen una personalidad propia, todas defienden unos intereses particulares en función de sus necesidades. Conflictos por los recursos, tejemanejes políticos, diplomacia y traición, amor y destrucción; todo tiene cabida este universo. Con el añadido de la libertad a la hora de tomar decisiones que afectarán de manera drástica al desenlace. Shepard puede optar por el camino de la virtud y ser un jedi, o por el de la intimidación y el maquiavélico “el fin justifica los medios” y convertirse en un sith. Otro punto a destacar, es la posibilidad de que el personaje protagonista, ya sea masculino o femenino, mantenga relaciones homosexuales. Esto, que no debería sorprender a nadie ni tener nada de especial, es sin embargo poco común y a la vez un gran acierto de BioWare, la compañía encargada de crear esta saga (que desde hace un tiempo pertenece a Electronic Arts), que por supuesto le ha acarreado críticas de todo tipo. La posibilidad de tener relaciones gays está presente también en Star Wars: The Old Republic, lo que ha motivado que grupos de presión homófobos envíen cartas a la compañía como la que adjunto, en la que un fanático añade de su puño y letra el mensaje remember Sodom. La libertad para modelar tu personaje es un factor característico de ME; poder escoger su orientación sexual por tanto, un hecho fundamental, ya que abre nuevas vías dentro de la trama principal.

Edu Reptil Mass Effect

Para terminar, antes de entrar en detalle a comentar los distintos finales a los que se puede llegar, decir que a pesar de la controversia que suscitaron, a mí me han gustado. Creo que “el final” empieza bastante antes de los créditos, y no es únicamente la penúltima secuencia cinemática. Han optado por varios desenlaces suficientemente elaborados, y es algo de agradecer. Tal vez se podría haber sido algo más preciso en alguno de ellos, pero definitivamente el balance es positivo.

Cara de Tali

Finales Mass Effect 3: Explicaciones.

Voy a obviar toda la parte de cómo lograr uno u otro, así como los matices derivados de los apoyos que se hayan conseguido; simplemente hablaré de los cuatro genéricos a grandes rasgos. Para empezar, hay qué entender qué está ocurriendo y varios conceptos.

¿Qué es el Crisol? El Crisol es un arma construida por una civilización desconocida para nosotros hace ciclos y ciclos, a la que posteriormente se le han ido añadiendo mejoras gracias a su diseño “burdo y adaptable” en palabras del Catalizador. Es básicamente una fuente de energía.

¿Qué son La Ciudadela y los relés de masa? Los relés son unos propulsores que facilitan el viaje interestelar. La Ciudadela a su vez es un mecanismo más en todo el engranaje. Fueron construidos por los Segadores como parte de su plan para cosechar a las razas avanzadas. Son un cebo y un arma de doble filo. Cuando una civilización alcanza un cierto grado de desarrollo, inevitablemente los descubre y crece en torno a esta tecnología. Llegados a un punto, los Segadores reaparecen desde los confines del espacio a través de los relés y acaban con ella.

¿Qué son los Segadores? ¿Y el Catalizador? Los Segadores fueron en primera instancia, representaciones sintéticas de una civilización que existió eones atrás. Ellos llegaron a la conclusión de que existía un pauta que siempre se repetía entre orgánicos y sintéticos. Los primeros crean a los segundos por su propio beneficio, estos beneficios llegan a un límite, para seguir beneficiándose hay que dejar evolucionar a las máquinas, cuando evolucionan se rebelan contra sus creadores, hay guerra. Esta relación estaba condenada a repetirse para siempre. Además, sabían que a la larga los sintéticos destruirían a los orgánicos. Para solventar este conflicto, crean una inteligencia artificial, el Catalizador, para que encuentre solución a este conflicto. Esta IA dilucida que lo mejor es crear un ciclo en el que se extinga a las sociedades más avanzadas y se deje a las que están creciendo. Para ello modifica a los Segadores originales y cosecha a sus propios creadores, que como bien dice, no aprueban esta medida. Estas super-máquinas son alimentadas con los seres que cosechan, y preservan en ellas el conocimiento de civilizaciones. Cada segador es, en cierto modo, una nación. Son como una base de datos gigantesca y extremadamente peligrosa que reaparece cíclicamente para traer orden al caos. No persiguen la guerra, simplemente deben cumplir su cometido de preservación.

Segadores Mass Effect 3

Una vez claro esto, volvemos al juego. La unión de todas las razas está lanzando una última ofensiva sobre La Tierra. Shepard corre desesperadamente hacia un rayo que lo transportará a La Ciudadela, desde donde cree, podrá abrir los brazos del aparato y permitir la unión del Crisol, terminando de cargar un arma cuyo efecto desconocen, pero que acabará con los Segadores. Tras ser alcanzado por un rayo, consigue ascender a duras penas. Allí, tras la muerte de Anderson, es elevado a un puesto de control en el que se le aparece una especie de niño virtual. Este niño es El Catalizador del que habían oído hablar. Él revela a Shepard que es el encargado de coordinar a los Segadores, y le explica la teoría que hemos mencionado anteriormente. Con la salvedad de que la aparición de nuestro protagonista ha abierto nuevas posibilidades al margen de la factible extinción. Puedes escoger entre tres caminos y uno adicional al que se llega negándote a asumir los tres anteriores (hablaremos de los extendidos del DLC):

El camino de la izquierda, el azul (como la virtud), se basa en tomar el control de los segadores, como anunciaba El Hombre Ilusorio. Shepard desaparecerá como humano pero renacerá como una conciencia cósmica e imperecedera. Sustituirá al Catalizador y tendrá la facultad de dominar a los Segadores. No los destruirá, ni a ningún sintético. Si optas por este camino, Shepard se inmola en unos mandos, convirtiéndose en una especie de heraldo galáctico encargado de velar por los que no pueden protegerse. Su monólogo final ya como ser eterno es espectacular, además, emplea a los Segadores para reconstruir todo lo dañado.

El camino de en medio, el del rayo, da lugar a La Síntesis. Shepard se lanzará al haz de energía para aportar su materia orgánica al poder del Crisol, que emitirá una onda que recombinará el ADN orgánico mezclándolo con lo sintético. De esta decisión emergerá una vida híbrida, con lo mejor de ambas existencias, que poco a poco derivará a la inmortalidad, como explica SID. Shepard perecerá.

El camino de la derecha, el rojo (como la rebeldía), tiene como propósito acabar con los Segadores, solo que te llevas por delante también a los sintéticos, incluido a ti mismo, que tienes partes artificiales desde que te reconstruyese Cerberus. Shepard dispara a una caja de fusibles provocando una reacción que destruye parte de La Ciudadela, a los Segadores, los relés y a seres como SID o los geth. Tras ganar la guerra, las civilizaciones van recuperándose como pueden del desastre. Un fragmento final muestra lo que parece el cadáver de Shepard en mitad de un montón de escombros. De pronto, una luz se enciende dando a entender que vuelve a la vida, y se acaba la secuencia.

El cuarto camino, lleva al inicio de un nuevo ciclo. Se llega a él negando cualquiera de los tres caminos en pos de la libertad, aunque eso suponga morir. Shepard no quiere perderlo todo, no quiere desaparecer ni convertirse en una conciencia etérea. El Catalizador se marcha y sigue la guerra, que efectivamente pierdes. Pero una secuencia te muestra a Liara en forma de IA en una baliza como la proteana, informando a las civilizaciones del siguiente ciclo de las amenazas que desconocen, garantizando al parecer su supervivencia. La escena tras los créditos es distinta a las anteriores, y en ella un adulto y un niño de una raza futura hablan del sacrificio que hiciste para que ellos viviesen.

Eso es todo, espero que el post sea instructivo y solvente los interrogantes que hayan podido quedar tras un final algo abrupto. Por la red circulan todo tipo de teorías acerca de que todo es un sueño, que Shepard ha sido adoctrinado, etc., que buscan dar respuesta a algunas cuestiones. Yo sinceramente creo que los cabos sueltos pueden completarse con algo de imaginación, pero no con demasiada. Me explico: dudo que los creadores del juego hayan escondido una explicación críptica a la que es prácticamente imposible llegar si no es jugando 257 veces y apuntando detalles insignificantes. That’s all, ¡disfruten!

Vídeos de los finales extendidos (al final de este tienes la opción de ver los otros):

Publicado por Eduardo Almiñana

Escritor y terrícola.

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4 comentarios

  1. Hola, he encontrado esta web por pura casualidad, solo decirte que me ha gustado mucho tu reseña y resumen del Mass Effect, me alegra ver que a alguien mas le gustan los posibles finales. Un saludo,

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